lunes, 23 de junio de 2008

Opio escéptico

-Verá, señor Ajenjo, me gustaría hablar con usted un momento

Era el padre Joaquín. De todos los clérigos, era el que mejor me caía. A pesar de ser profesor de Matemáticas, asignatura que odiaba con todas mis fuerzas, siempre le había profesado un cariño especial. Nunca vestía con sotana, ni para oficiar misa, y por eso en la escuela era conocido cariñosamente como el padre rebelde. Aunque también había quien que, por su pronunciada calva y su escasa habilidad con el inglés, le apodaba, como no podía ser de otra manera, “Bald man”. Cuando le escuché gritar mi apellido entendí que no me iba a librar de una charla metafísica sobre la muerte de mi padre.

Me llevó a su despacho, un cuchitril con olor a pollo frito. Sólo lo decoraba una mesa de metal oxidada, una silla hecha trizas y un crucifijo de madera casi desfigurado. No había ventanas, y el polvo lo consumía todo. Admiré a ese hombre cuando vi aquella habitación. Se dedicaba tanto a los demás que no encontraba ni tiempo ni dinero para arreglar el espacio donde pasaba las horas. Recordé que no tenía coche, ni prácticamente ropa, y me alegré de que todavía quedaran curas buenos.

- No se me asuste –dijo con tono indulgente- Sé que no querrá hablar de lo que ha sucedido, pero es algo que considero necesario y si a usted no le disgusta; en fin, convendría que le diera mi punto de vista y el de la Iglesia Católica, claro. Le conviene saber que Dios tiene un objetivo para cada uno y nuestro deber es cumplirlo.

No sé muy bien por qué, pero esa frase me irritó. Sonaba a oración de libro, a palabras que se dicen con tanta repetición que suenan aburridas.

- Padre, no me venga con toda esa mierda. Pensaba que estaba aquí para hablar, no para que me soltara el sermón de las once.
- ¿Crees en Dios, hijo?
- No lo sé

13 comentarios:

Sayuri

Lo compro, formaría parte de la interminable cola de seguidores frenéticos el mismo día de su publicación, incluso aunque estuviera inacabado.

Ene de Nadie, de Nunca

Me uno a sayuri :)
Y que sepas que me recuerda, no me preguntes por qué, a El guardián entre el centeno.

naná

Hola I, tu escrito me dan ganas de seguir leyéndolo, espero que lo continues.
Un beso.

Ca ro li na

y quién te invito a leer?
ciao!

De acá

Y porque estas tan convencido q nunca lo vas a terminar?...
a mi me gusto...
a mi tambien me irrito la frasecita ¬¬ y la situacion me paso igualita ¬¬

Leticia Moreno Pérez

Mr. Ajenjo, amargo que no amargado... me gusta su historia, mucho (bueno, el principio de su historia). Ni se le ocurra dejarla a la mitad. Es el primer ajenjo que conozco que me deja con la miel en los labios...

Y, sí, la repetición mata cualquier mensaje, hasta la poesía. La Biblia es el libro más poético del mundo, y muchos católicos nos atrevemos a pisotearla con explicaciones y silogismos huecos (pero, eso sí, muy bien aprendidos... a veces nos creemos que por esto nos dan puntos para el Cielo y todo).

Pero aún quedan curas buenos, te lo juro.

(Y, sí, ya leí la noticia del violinista. Muy triste... Y muy gráfica... Delicada, y deliciosa. Como tu blog casi siempre...).

Leticia Moreno Pérez

¡¡¡Ay vá!!! No es el comienzo, ya vas por el segundo capítulo (me lo había leído y no me acordaba...). Eso quiere decir que lo terminarás ¿verdad? ¿verdaaaaaaaaad?

Eterna

Quiero leer más.
¿Y no es ese ya un gran motivo para continuar?
En fin, comprendo lo que es tener inicios o esbozos de historias que nunca saldrán del cajón de los papeles arrugados y usados. ¿Pero cómo se sentirán esas historias incompletas? En fin, yo tampoco lo sé. Creo que es la respuesta más cierta que se puede dar.


Un saludo, sueña y ve a por ello, es una carrera muy bonita
:)

Anónimo

Termínalo. Hazme caso.

Leticia Moreno Pérez

Llevo casi todo el día intentando averiguar qué me quisiste decir exactamente.

Y necesitaba decirte que para mí no todos los gatos son pardos, y que perdón por las parrafadas que he soltado. Es sólo que no creo que tú seas de los que dejan de leer en la primera línea. Y para demostrarte que yo tampoco, te he dejado un comentario en cada post de este blog (cortitos, tranquilo), por el mero placer de hacerlo (no te odiaré si no los lees, pero como dijiste que necesitabas "a los seres humanos más que a ti mismo"...)

Y porque un blog como éste no debería morir, deberían estar vivas sus entradas todos los días, con nuevos comentarios, y de gente mejor que yo, porque está hecho para la eternidad. Te leemos y te releemos y no te desgastas jamás. Eso es arte, y lo demás son tonterías.

A ver si me duermo ahora...

Saray Pavón Márquez.

Por suerte actualmente no estoy así, aunque alguna vez lo haya vivido :)

Sofi

-hace usted bien en dudar- le contestó el padre rebelde.
Me quedé petrificado por esta respuesta y al comprobar el fraile mi estado de asombro me miró y me dijo.....
(continua la historia, creo que promete). Un saludo

Sergio

Lo terminarás, créeme, lo terminarás....

Entre otras cosas, veo que la expectación creada por ese fragmento ha hecho a mucha gente animarte....

A mí me parece interesante, ojalá yo fuera capaz de relatar así...

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