domingo, 11 de enero de 2009

Carta de un padre fugitivo a un hijo disléxico

Querido hijo:

No fui a comprar tabaco, sólo era una coartada. En realidad, tenía un objetivo: huir. Me he enamorado dos veces en la vida, y una de ellas fue de una maceta. A la otra todavía no la conozco. La maceta la he tirado, claro; sé a ciencia cierta que no hubiera salido nada bueno de nuestros encuentros, niño-maceta o maceta-niño son palabras compuestas que suenan a bichos deformes. Nunca he tenido esperanza y mucho menos algo que hacer, así que corrí a despedirme de tu abuelo, tu abuela y la vecina octogenaria del 7ºA que siempre subía la persiana mientras yo me masturbaba en la cocina cuando tenía más o menos tu edad. Lloraron café agrio porque sabían que no nos volveríamos a ver más, pero yo suspiré con un llanto tranquilo; intuía que no nos íbamos a ver menos. Y aquí estoy, en una habitación de una ciudad de un país de este mundo. Las personas que se crían en cautividad actúan como los chimpancés que sonríen en cualquier jaula de zoológico. Si enseñas las encías a desconocidos y finges entretenerlos, puedes robarles sin que se den cuenta su ración de bananas. Las bananas son parecidas al dinero, sólo que tienen valor por sí mismas. Si el sábado no has conseguido suficientes bananas, tendrás que conservar la especie con mamá chimpancé en lugar de con alguna prostituta con las nalgas rosadas. Nunca entendí por qué nos aventuramos a conseguir más y más bananas y las depositamos a cuentas de interés variable, hasta que vi in situ ese culo tan comestible. Espero que ahora no pienses: "joder, qué mugriento y maloliente vicioso" porque la productividad empresarial de tu padre aumenta si le ofrecen un incentivo en bananas/hora que podrá gastar en meter su banana en ese ano casi fucsia (y no en la pensión alimenticia de tu madre). Aunque por otra parte, he de admitir que sería mucho más útil y barato diseccionar mi escroto con un chafarote eléctrico y pensar en una excusa para el próximo plan de fuga. Yo sé que, encarcelado en alguna jaula de algún zoológico de una ciudad de un país de este mundo; duerme algún primate que, después de haberse tirado un sábado más a mamá chimpancé, está pensando en cómo huir de la jaula.

14 comentarios:

Alba

¿Está escrito en clave para su hijo disléxico o es verdad eso sobre las personas que se crían en cautividad y esta carta me ha dejado sin mi ración de bananas?

Calypso

ja,ja,ja es super bueno el texto. Te agrego a mi lista de blogs. Me ha encantado!!!

maalexandra

no fui a comprar tabaco, era simplemente una excusa.

Someone exactly like you.

Qué genialidad.Tremendo.


Y dónde está la puerta para la huida?

Anónimo

Querido papá:
He tenido dos maestros en mi vida. Uno está muerto, y al otro, a veces, me parece que lo conozco cada día un poco menos. Por cierto, a mí nunca me gustaron los plátanos ¿te acuerdas? Sé que las vitaminas de esas bananas tienen valor por sí mismas. El misterio es cómo, a veces, las ignoramos, y acabamos desperdiciando todo nuestro jugo. Puede que la jaula te la construyeran otros, pero fuiste tú el que te convertiste en un primate. Y un primate ladrón, además. Por mucho que huyas, te seguirás encontrando contigo mismo siempre. Algún día te darás cuenta de que tu cara de gorila es una careta, y de que esos plátanos están podridos, porque no significan nada para ti. Rompe tu jaula, deja de mendigar bananas en oferta, y no sigas los consejos de nadie (salvo los de tu propio hijo, que, por cierto, te quiere). Creo que será mejor que cuide yo mismo de mamá chimpancé. Tú nunca supiste apreciar sus verdaderas vitaminas, y nunca sabrás hacerlo (jamás te culparé por ello, tú no tuviste la culpa, porque la culpa no es de nadie).
LMP

Quijo

Cada uno fabricamos nuestra propia jaula, y aunque huyamos, los problemas siempre van con nosotros, con o sin banana. :)

Gris

Uf! hacía tiempo que no pasaba por el blog, el texto me ha gustado más a la segunda lectura y todavía más a la tercera... en la primera, el problema con las macetas me despistó :P

Saludos y enhorabuena por las entradas del blog.

Vale Becker

Es un buen texto.

Lasarshe

Un texto de gran calidad que me ha encantado. Me tendrás merodeando por aquí.

Un beso (:

Gioconda

yo huiria de mi jaula sin lugar a dudas, creo que mi excusa simplemente seria buscar mas bananas...

despues de todo soy una periodista frustrada que escribe basura...



saludos Luis.
Hace tiempo que no se absolutamente nada nada nada de vos...hace falta



att: Gioconda

Mario Pina

Qué jodidamente bueno.

DIANA-CHAN

este espacio esta genial ,
felicitaciones por tu narrativa que es buenizima de verdad , estare frecuentando este blog.
un saludo .

Anónimo

¿Pero al final compra tabaco o no?
Yo fumo Ducados negros, ¿y tu? Seguro que para escribir esto te debes fumar unos señores porracos bien cargados drogaina. Atentamente, un abrazo.

Anónimo

L. te masturbas con octogenarias? Te mola ver cómo corre la lefa por sus arrugas eeh pillín. Un día tenemos que quedar, seguro que entre los dos es mazo divertido jejejejejeeje

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